ORIENTANDO QUE ES GERUNDIO

Sentirse desorientado es el primer paso hacia el crecimiento.
La vida es eso, un camino..
¿y quién no se pierde alguna vez?

lunes, 23 de noviembre de 2015

¿QUÉ ES ESO DE LOS INDICIOS DE NECESIDADES ESPECÍFICAS DE APOYO EDUCATIVO? DETECCIÓN DE NEAE POR PARTE DE LOS EQUIPOS DOCENTES

     
     Las nuevas INSTRUCCIONES DE 22 DE JUNIO DE 2015, DE LA DIR. GRAL. DE PARTICIPACIÓN Y EQUIDAD DE LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA, POR LAS QUE SE ESTABLECE EL. PROTOCOLO DE DETECCIÓN, IDENTIFICACIÓN DEL ALUMNADO CON NECESIDADES ESPECÍFICAS DE APOYO EDUCATIVO Y ORGANIZACIÓN DE LA RESPUESTA EDUCATIVA, traen de cabeza a los centros educativos. Y es que con ella se cambian (o por lo menos se regulariza) el proceso para identificar necesidades específicas de apoyo educativo.
Con estas instrucciones se pretende dejar atrás que ésta labor quede en manos exclusivamente de los especialistas;  y ahora sí, pase a ser responsabilidad de TODOS/AS, tanto en su detección como en la búsqueda de medidas que atiendan a la diversidad de la mejor manera posible agotando en un principio medidas ordinarias de atención a la diversidad para luego si éstas no son suficientes organizar aquellas más específicas que el alumnado necesite.
161 páginas, que siguen sin dar respuesta a aquel alumnado (demasiado presente en nuestros centros) que por causas casi siempre provocadas por situaciones desfavorecidas, o por dificultades del aprendizaje no solventadas, presentan un desfase de más de un curso escolar. Pero como dijo Michael Ende  esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión
El objetivo de este post, es por una parte resumir el proceso de detección (paso previo para la identificación mediante evaluación psicopedagógica) y dejaros un instrumento que os facilite el proceso:
¿QUÉ ES ESO DE LA DETECCIÓN DE INDICIOS NEAE?

·        Se persigue la detección temprana de posibles NEAE por parte del profesorado, con objeto de dar una respuesta a las mismas.
·        Se basará en indicios y señalas tempranas en función de la edad y el momento evolutivo en cada etapa y ciclo: trastornos desarrollo en educación infantil; dificultades instrumentales en educación primaria; trastornos emocionales y de conducta en Secundaria.
·        La detección nunca implica identificación o diagnóstico: en su caso, es base para derivar a EOE/DO y, si es preciso, coordinación con otras instituciones.
·       La detección debe realizarse durante todo el proceso educativo por el profesorado ,con asesoramiento de Equipo o Departamento  de orientación.
·       Ello incluye intervenir en la escuela y con la familia frente a los indicios.
·       Se consideran indicios de NEAE:
*     Rendimiento superior o inferior al esperado por edad.
*     Diferencia significativa con la media de desarrollo en cualquier área del mismo.
*     Indicios de entorno familiar poco estimulador.
*     Lo anterior, si no existen datos coyunturales que lo explique.

·       Se consideran momentos especialmente adecuados para la detección los programas de tránsito entre etapas y las evaluaciones iniciales y trimestrales previstas de forma general.

¿PERO CÓMO?

El procedimiento a seguir tras la detección de indicios es el siguiente:

Cuando la alerta surge en el  propio centro
  • Reunión del equipo docente: Para analizar indicios, valorar medidas que se están aplicando, tomar decisiones al respecto y establecer un cronograma de seguimiento (adjuntamos un instrumento que os puede servir de ayuda en esta reunión a la vez que de acta)
  • Reunión con la familia: El tutor se entrevistará para informar de los puntos anteriores y establecer actuaciones y mecanismos de participación de la familia en el proceso.


Cuando la alerta surge en el seno de la familia.
  • Solicitud de entrevista con el tutor.
  • Si se presenta informes externos, se le remite a su entrega en secretaría y se le informa de que su valor es sólo consultivo.
  • Traslado de la información a jefatura de estudios por parte del tutor.
  • Información a la familia de que se analizarán los indicios y se adoptará una respuesta.
  • Convocatoria de entrevista para realizar el siguiente procedimiento.








sábado, 7 de marzo de 2015

Déjà vu: LOS TRASTORNOS GRAVES DE CONDUCTA:CAPÍTULO II

En enero de 2011 escribí este post:

Tras la ventana de cristal pude ver como lo contenían, un alumno de tan solo 9 años, fuera de sí, con los ojos vueltos, la expresión de su cara le desfiguraba sus facciones, patadas al suelo, retorcimientos, un maestro que le doblaba en peso y cuerpo, me sorprende la fuerza que tiene el chaval.
Los problemas conductuales y de agresividad casi siempre tendemos a relacionarlos con familias desestructuradas, o con un mal estilo educativo, pero este episodio tan intenso, te hace pensar que hay bastante de orgánico en el asunto. El alumno sufre de epilepsia y tiene una lesión cerebral en el lóbulo parietal derecho.
El contacto con el suelo, todo su cuerpo aplacado entre este y el maestro, hace casi milagrosamente que poco a poco se vaya tranquilizando, el propio latido de su corazón a cien lo va calmando como un mantra.
La contención física no es una práctica muy común en los colegios, pero en este centro a falta de respuestas y recursos por parte de la Delegación de Educación, los maestros se han hecho valientes y por el bien del alumno y de los demás han decidido llevarla a cabo. Han creado un aula de de-privación estimular y cuando surgen las crisis de agresividad severas, allí lo llevan bajo autorización de su familia.
Un día antes de las vacaciones de navidad, un nuevo episodio ocurre, esta vez contra una maestra porque le dice que hay que esperar turnos para coger un bate de béisbol de gomaespuma, de repente el click se da y el alumno se transforma. Empieza a agredir a la maestra de una forma descontrolada delante de todos sus compañeros, la maestra termina con lesiones físicas y psíquicas.
A la vuelta de la vacaciones tenemos un encuentro con el alumno y la madre, ha estado castigado todas la vacaciones y estará expulsado del centro por unos días. Me siento a su lado, y me pongo a charlar con él, su discurso roza lo delirante, y una sola idea le sigue rondando por su cabeza de una forma obsesiva,
-cuando vea a la maestra yo le voy a pegar.

La maestra que se había cargado de valor para volver a su trabajo con las mismas energías con las que comenzó el curso, se entera del episodio y se desmorona.

La situación desborda el quehacer de un centro educativo, las intervenciones y medidas que este alumno necesita están más allá de lo que le puede dar el centro, el maestro y un Equipo de Orientación, por lo menos hoy por hoy.
Se pide ayuda y recursos a la delegación de educación y esta solo sabe lavarse las manos intentando hacer sentir culpables a los profesionales que día a día se dejan el pellejo en la educación de los más pequeños.
La nueva filosofía de la Consejería de Educación para dar respuesta a la diversidad es la inclusión,  apuesta por una escuela que acoge la diversidad general, sin exclusión alguna, ni por motivos relativos a la discriminación entre distintos tipos de necesidades, ni por motivos relativos a las posibilidades que ofrece la escuela. 
Una filosofía muy loable y deseable que queda muy progresista sobre el papel escrito  pero que exige una profunda reestructuración escolar que debe ser abordada desde una perspectiva institucional, y debe dotar a los centros de los recursos humanos necesarios con la formación pertinente.
Mientras esto no se dé y nos encontremos con una Delegación de Educación que escatima en recursos humanos, echando balones fuera y no importándole la individualidad de cada caso, situaciones como esta seguirán ocurriendo en nuestros centros.
Creo que no se me van a olvidar en un tiempo las caras de cada una de las víctimas de esta situación:
El alumno que necesita de los espacios y profesionales que sepan educarlo y comprenderlo.
Su familia, que se siente desbordada, incomprendida, señalada con el dedo y que no encuentra un lugar para su hijo.
Los maestros que lo dan todo por realizar su trabajo de la mejor manera que saben, y se encuentran sin recursos para afrontar estos temas, además de no sentirse apoyados cuando recurren a pedir ayuda a la Delegación que los gestiona.
El equipo directivo de los centros que los entierran a burocracia para luego no darles las respuestas que necesitan.
Y este Equipo de Orientación que se siente impotente ante estas realidades.

Por último recomendar un libro,  que es de gran ayuda para enfrentarnos a este tipo de alumnado y nos da un nuevo enfoque para comprender y educar a niños crónicamente inflexibles y que se frustran con facilidad:

EL niño insoportable. Ross W. Greene. Ediciones Médici. Barcelona 2004

Pasado ese episodio, la delegación mandó un monitor para el alumno y con las respuestas adecuadas (éxito total el mantenimiento de su tutora, vínculo afectivo durante 3 cursos que le calmaba y le frenaba ante colapsos), ésto junto con  la adaptación del contexto, el alumno no volvió a dar ni un episodio más de esta índole.  
Lo habíamos conseguido, y volvimos a creer que la inclusión con recursos es posible más allá de cualquier discapacidad.
Llegó el momento de las despedidas, pasaba al instituto, e intentamos que el tránsito de un sitio a otro, fuera de la mejor manera posible, sabíamos los riesgos, pero confiamos que si en el colegio había sido posible porqué no en el instituto, con recursos y buena disposición hay un lugar en el centro ordinario para este tipo de alumnos.

Al instituto pasó, pero parece que a la delegación se le olvidaron los antecedentes y el alumno se escolarizó sin los recursos necesarios…..y…. volvió a ocurrir.
Colapsos unos tras otros, y como si de un  Déjà vu se tratase el viernes pasado me llamaban del Instituto, la misma fecha, casi el mismo incidente, el alumno había pegado a un maestro tras un incidente sin razones para ello.

El instituto lleva pidiendo desde septiembre la figura del monitor, pero no ha habido respuesta, y la respuesta que nos solicitan ahora es la revisión de dictamen extraordinario: un centro de educación especial.
Pero.. ¿este es el lugar para ellos? ¿este es el sitio donde se le va a dar respuesta a sus necesidades? ¿es el lugar donde se terminarán sus colapsos conductuales? O por el contrario será el trampolín para un centro de menores?
Este fin de semana ando con el alma a rastras, intentando recuperar la ilusión en mi profesión…
¿Tan difícil es aplicar lo que promulgan nuestras leyes, con los recursos necesarios?
¿No existe la creatividad suficiente para dar una respuesta a este alumnado?


sábado, 22 de noviembre de 2014

CUESTIÓN DE ACTITUD: EL PEGÓN DE LA CLASE QUE INFLUENCIA A MI NIÑO!!!



           A caído en mis manos este artículo que publica el blog "Una madre de marte", blog que si alguna vez decides por ti sola o solo, tomar la valiente decisión de ADOPTAR a un niño/a, es de obligada lectura.
            Pero éste artículo, no va sobre la adopción, el artículo está escrito por una maestra, y se la dirige a los padres y madres de sus alumnos. El artículo nos hace apartarnos por un momento del egoísmo humano y ver las cosas desde  la generosidad de una maestra, que se deja su pellejo por intentar atender a la diversidad que hoy reina en nuestras aulas. 


Queridos padres:
Lo sé. Estáis preocupados. Cada día, vuestro hijo llega con una historia sobre ESE niño. El que está siempre golpeando, empujando, pellizcando, molestando, quizás incluso mordiendo a otros niños. El que siempre va de mi mano en la fila. El que tiene un lugar especial en la alfombra, y a veces se sienta en una silla en vez de en el suelo. El que tuvo que dejar de jugar con bloques porque los bloques no son para lanzar. El que se subió a la valla del patio en el momento exacto en el que yo le decía que parara. El que tiró la leche de su compañero al suelo en un arranque de rabia. A propósito. Mientras yo le miraba. Y luego, cuando le pedí que lo limpiara, vació la caja de pañuelos ENTERA. A propósito. Mientras yo le miraba. El que soltó la más terrible palabrota en la clase de gimnasia.
Os preocupa que ESE niño desmerezca el aprendizaje de vuestro hijo. Os preocupa que absorba mucho de mi tiempo y energía, y que vuestro hijo salga perdiendo. Os preocupa que algún día le haga daño a alguien. Os preocupa que este “alguien” pudiera ser vuestro hijo. Os preocupa que vuestro hijo empiece a usar la agresión para conseguir lo que quiere. Os preocupa que vuestro hijo empeore sus resultados porque quizás yo no me dé cuenta de que le cuesta sujetar el lápiz. Lo sé.
Vuestro hijo, este año, en esta clase, a su edad, no es ESE chico. Vuestro hijo no es perfecto pero suele seguir las reglas. Es capaz de compartir los juguetes sin pelear. No lanza muebles. Levanta la mano para hablar. Trabaja cuando es la hora de trabajar y juega cuando es la hora de jugar. Se puede confiar en que vaya directamente al baño y regrese sin engaños. Cree que las peores palabrotas son “estúpido” y “tonto”. Lo sé.
Fijaos, me preocupo todo el tiempo. Sobre TODOS ellos. Me preocupo por las dificultades de vuestro hijo con el lápiz, por cómo lee las letras otro, por la timidez de esa chiquitina, y porque hay otro que lleva siempre la caja del desayuno vacía. Me preocupa que la chaqueta de Gavin no abrigue lo suficiente, y porque el padre de Talitha le grita por dibujar la B del revés. La mayoría de mis desplazamientos en coche y duchas las dedico a estas preocupaciones.
Pero, lo sé, quereis hablar sobre ESE niño. Porque la B invertida de Talitha no le va a poner un ojo morado a vuestro hijo.
Yo también quiero hablar de ESE niño, pero hay muchas cosas que no puedo contaros.
No puedo contaros que le adoptaron en un orfanato a los 18 meses.
No os puede decir que está haciendo una dieta para descartar alergias alimentarias, y que tiene hambre TODO EL TIEMPO.
No os puedo contar que sus padres están en medio de un horrendo divorcio, y que está viviendo con su abuela.
No puedo contaros que empieza a preocuparme que la abuela beba…
No te puedo contar que la medicación para el asma le agita.
No puedo contaros que su madre es monoparental, y por esto entra en el colegio cuando abre la acogida matinal y se queda hasta la acogida vespertina, y después el viaje hasta casa les lleva 40 minutos y por esto duerme menos que muchos adultos.
No puedo contaros que ha sido testigo de violencia doméstica.
De acuerdo, decís, entendeis que no puedo compartir información personal o familiar. Sólo queréis saber qué estoy HACIENDO al respecto de su comportamiento.
Me encantaría decíroslo. Pero no puedo.
No puedo contaros que va a logopedia, que han descubierto un retraso severo del lenguaje y que los terapeutas piensan que las agresiones tienen que ver con la frustración por no ser capaz de comunicarse.
No puedo contaros que me veo con sus padres CADA semana, y que ambos habitualmente lloran en estas reuniones.
No puedo contaros que el niño y yo tenemos una señal secreta con las manos para que me diga cuando necesita sentarse solo un rato.
No puedo deciros que pasa el descanso acurrucado en mi regazo porque “me hace sentir mejor oír tu corazón, señu”.
No puedo contaros que he estado rastreando meticulosamente sus incidentes agresivos durante 3 meses, y que se han reducido de 5 incidentes al día, a 5 por semana.
No puedo contaros que la secretaria del colegio ha aceptado que le mande a su despacho a “ayudarla” cuando me doy cuenta de que necesita un cambio de escenario.
No puedo contaros que me he puesto de pie en una reunión de docentes y que, con lágrimas en mis ojos, les he ROGADO a mis compañeros que le echen un vistazo extra, que sean amables aunque se sientan frustrados de que haya vuelto a pinchar a alguien, y esta vez, JUSTO DELANTE DE UN PROFESOR.
El asunto es que hay TANTAS COSAS que no puedo contaros sobre ESE niño. Ni siquiera lo bueno.
No puedo contaros que su trabajo en el aula es regar las plantas y que lloró con el corazón roto cuando una de las plantas no sobrevivió a las vacaciones de Navidad.
No puedo contaros que despide a su hermanita con un beso cada mañana, y le susurra “eres la luz de mi vida”, antes de que mamá se aleje con el carrito.
No puedo contaros que sabe más sobre tormentas que muchos meteorólogos.
No puedo contaros que a menudo se ofrece para sacar punta a los lápices durante el recreo.
No puedo contaros que estruja al pelo de su mejor amiga en el descanso.
No puedo contaros que, cuando algún compañero llora, cruza el aula para ir a buscar su cuento favorito desde el rincón de las historias.
El asunto es, queridos padres, que solo puedo hablaros de VUESTRO hijo. Así, lo que os puedo decir es esto:
Si nunca, en cualquier momento, VUESTRO hijo se convierte en ESE niño…
No compartiré vuestros asuntos personales con otros padres de la clase.
Me comunicaré con vosotros con frecuencia, y con amabilidad.
Me aseguraré de que haya pañuelos cerca en nuestras reuniones, y si me dejais, os sujetaré la mano mientras lloráis.
Defenderé que vuestro hijo y vuestra familia reciban los servicios especializados de mayor calidad, y cooperaré con estos profesionales en la mayor medida posible.
Me aseguraré de que vuestro hijo reciba amor y mimos extras cuando más lo necesite.
Seré la voz de vuestro hijo en la comunidad escolar.
Seguiré, pase lo que pase, buscando y descubriendo, todas las cosas buenas, asombrosas, especiales y maravillosas de vuestro hijo.
Os recordaré a él y a VOSOTROS de estas cosas buenas asombrosas especiales maravillosas, una y otra vez.
Y cuando otro padre se acerque, con quejas sobre VUESTRO hijo…
Le contaré esto, una y otra vez.
Con mucho cariño,
La maestra.

jueves, 29 de mayo de 2014

ENTRENANDO LA MENTE A TRAVÉS DE LAS MATES



De todos es sabido que el ejercicio físico es bueno y da resultados, nada más hay que seguir un buen entrenamiento y ser constante,  y al cabo de un tiempo podemos observar de una forma objetiva  como nuestro cuerpo responde: estamos más fuertes, más definidos, más saludables, y en definitiva más felices.

Pero   ¿podemos entrenar activamente nuestro cerebro? La respuesta, sustentada en numerosas investigaciones, es un sí rotundo. De una forma no muy diferente a como haríamos con nuestro cuerpo, el cerebro puede ser entrenado y sus habilidades pueden mejorar cada día. Si lo sometemos al adecuado entrenamiento podemos propiciar esta plasticidad cerebral, mejorando nuestras habilidades cognitivas, y después de un tiempo podremos comprobar como somos más rápidos, mas lógicos, más atentos, más inteligentes y en definitiva más felices.
Hoy os quería presentar uno de estos entrenamientos cognitivos, a mi entender bastante conseguido, 

SMARTICK  es una plataforma de ENTRENAMIENTO COGNITIVO MATEMÁTICO, personalizado, y con una base de juego.
Parte de una evaluación inicial para el niño/a (de 4 a 14 años), y en función de sus competencias, velocidad de procesamiento y respuestas, lo sitúan en un nivel donde el alumno/a se enfrenta a retos que son a la vez desafiantes pero adaptados a su nivel  De esta manera el cerebro crea nuevas conexiones y adapta las ya existentes para permitirle hacer frente  a nuevas situaciones

El entrenamiento es de 15 minutos diarios de ejercicios personalizados, que se adaptan en tiempo real a su conocimiento y rendimiento individual , la plataforma le proporciona información al alumno de forma inmediata sobre sus propios aciertos y errores, aumentando notablemente la eficacia de la enseñanza.
Al final de cada sesión se envía a los padres los resultados obtenidos.

La evaluación en tiempo real, la adaptabilidad en el ritmo y dificultad del aprendizaje a la capacidad del alumno, la disciplina en la realización diaria de esfuerzos cortos y los beneficios de la práctica distribuida son algunos de los pilares del método Smartick, a esto se le añade un atractivo mundo virtual, en el que el alumno/a puede jugar y competir con otros alumnos, los juegos fortalecen el entrenamiento cognitivo (atención, percepción, memoria, razonamiento)

Mis "enanos" están encantados,  y yo por otra parte ando más tranquila llenando de contenido el tiempo que inevitablemente le gusta pasar a mis enanos delante de una pantalla: renovarse o morir...