ORIENTANDO QUE ES GERUNDIO

Sentirse desorientado es el primer paso hacia el crecimiento.
La vida es eso, un camino..
¿y quién no se pierde alguna vez?

sábado, 19 de febrero de 2011

MUTISMO ¿SELECTIVO?

Poner nombres a las cosas siempre me pareció muy difícil, quizás es porque pienso que el nombre es como la tarjeta de visita, el primer encuentro, el primer acercamiento al conocimiento del objeto, de la persona o de la cosa.

Muchas veces pienso que se han equivocado a la hora de elegir un nombre y con este caso me pasa exactamente eso.

Si te dicen que un niño tiene mutismo selectivo y no conoces la patología, por un acto simplemente deductivo,  es  normal que tiendas a pensar que existe una intencionalidad detrás de ese silencio, es normal que pienses que el niño está eligiendo, seleccionando con quién habla y con quién no.

Y muy lejos de la realidad…

El mutismo selectivo no es una elección, ni mucho menos una selección,  el mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad infantil, caracterizado por la incapacidad de un niño a hablar en entornos y situaciones sociales poco familiares y/o con personas poco conocidas.



Estos niños comprenden el lenguaje y son capaces de hablar con toda normalidad en ámbitos donde se sienten cómodos, seguros y confortables, pero cuando no están en este entorno familiar y existe una expectativa de que ellos hablen, lo que sienten estos niños y adolescentes con Mutismo Selectivo es un MIEDO real a hablar y a las interacciones sociales.

Este curso me he topado por primera vez con una alumna con mutismo selectivo, la derivación del caso fue porque la niña no hablaba, cuando me entrevisté con sus padres por primera vez no daban crédito de que su hija no dijera ni si quiera una palabra..

-”en casa no para de hablar”  dijeron

la segunda entrevista recogimos a su hija de clase, y nos dimos un paseo por el patio, luego entramos en su aula y los dejé interactuar  a ella y sus padres mientras yo hacía como que trabajaba.
Entonces ocurrió, y la alumna se transformó en otra, le escuché la voz, su cara se volvió expresiva, la vi sonreír por primera vez , jugar como cualquier otro niño, y entonces entendí que no es un acto de voluntad, y  sentí que había que ponerse manos a la obra para intentar facilitarle el camino y que sus niveles de ansiedad se reduzcan.


Aquí os dejo nuestra propuesta de trabajo para al que le pueda servir, y páginas webs  dónde  poder encontrar información y recursos sobre el tema:



3 comentarios:

  1. Me suena este caso, gracias por tu ayuda, aunque ojalá los padres hubiesen colaborado mas!

    ResponderEliminar
  2. Tienes un regalito en mi blog http://aulacneaes.blogspot.com/, recógelo.

    ResponderEliminar
  3. muy interesante. Eso pasa también a algunos adultos ¿verdad?

    ResponderEliminar