Estamos en camino de
estrenar “otra reforma educativa”, nueva
ley: la LOMCE.
Somos uno de los países que más leyes tiene en terreno
educativo, leyes orgánicas, reales decretos, decretos, ordenes, instrucciones,
resoluciones.
Un maremágnum de normas, con programas apretados y cambiantes
nos hace perdernos en burocracias.
El baile de la yenca
en política, nos hace bailar al son que cada uno toca,
y pocos planes
educativos llegan a su fin.
Y lo más curioso
es que si te asomas a las aulas,
entre tanto cambio,
lo primero que
percibes es que ¡poco ha cambiado la
cosa! desde que nació la escuela por primera vez,
y lo que sí está
claro es que la sociedad y nuestros niños
nada tienen que ver
con la de entonces.
Aprendemos todos, es un proyecto que nace del deseo de redefinir
una nueva forma de ver y educar al niño, el próximo 30 de noviembre, 1 y 2
de diciembre en Madrid hacen su tercer congreso.
Estas nuevas
miradas significan abrir puertas a
pedagogías que hagan posible que aparezca el brillo de cada uno y que no sean un camino inevitable a la
uniformidad que deja a tantos fuera de la educación, especialmente en nuestro
país.
Confiemos que Wert
aparezca por allí…